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La Coctelera

...Como ser una mujer y no morir en el intento...

37 años intentando comportarme... pero siempre aparece una persona que saca lo peor de mí y ya está!!! En cuestión de segundos me convierto en la bruja, la malísima, la mal hablada... y es que yo soy así... fina por fuera y extra por dentro!!!

9 Julio 2009

Carta para la mejor madre (1ª parte)

 

Hola Mamita,

Hoy va a ser diferente, quiero escribirte, hoy...no te contaré  "mis cosas" a través del pensamiento... como cada noche desde que te fuiste...mientras miro al techo e intento buscar un punto fijo para soltar mil palabras para ti...

Llevo demasiado tiempo guardándote rencor... y no se por qué, me gustaría olvidar pequeñas tonterías que marcaron mi infancia y parte de adolescencia, pero me ahogan, me duelen, las tengo clavadas a fuego en el alma... y no puedo.

Quiero que sepas que se con certeza que siempre querías lo mejor para mi, no me cabe la menor duda, eras superprotectora debido a tu enfermedad y a que yo era la pequeña. Los días pasaban para ti y dabas gracias a Diós por poder seguir a mi lado... ¿Quién te lo iba a decir a ti?...

Yo era un bebé, pero la Tita se ha encargado de ponerme al día...

Contaba yo con 11 meses de vida cuando una mañana después de hacer las tareas domésticas notaste un fuerte dolor en el pecho que te ahogaba, te llevaron al hospital y te diagnosticaron un infarto... solo tenías 33 años, en plena juventud y además no solo estaba yo que era un bebé, también estaba mi hermano que apenas contaba con 6 añitos.

Mami, tuvo que ser durísimo.

Todavía me amamantabas, bueno de hecho mi único alimento eras tu... y tuviste que estar 1 mes ingresada en el hospital, sin vernos a mi hermano y a mi... y sufriendo porque yo no quería comer nada que no fueras tu. 

Se que te acordabas mucho de mi hermano, pero tu mayor pena era yo, tan pequeña... y tu... con tanto miedo.

Estoy escribiendo y no puedo evitar tener los ojos llenos de lágrimas.

Un buén día volviste... y yo pobre de mi... te cambié por la Tita, ahora era a ella a quién llamaba "mamá"... sentiste un dolor tan grande... me abrazaste con tanta fuerza que casi me fundiste con tu alma y te prometiste que nunca más te apartarías de mi lado... y así fue... hasta que de nuevo apareció el fantasma de la enfermedad e hizo que rompieras tu promesa.

Siempre me he sentido querida, veo las fotos y se me ve feliz a tu lado, siempre pegadita a ti... conseguiste que no pudiera vivir sin tu presencia, si no estabas sentía miedo por todo y cuando volvía a casa después del cole y no te encontraba me quedaba en las escaleras sentada, llorando, pensando que te había pasado algo y no te volvería a ver. Cuando llegabas y me veías llorando desconsolada le quitabas importancia y me dolía...porque tu hiciste que yo te quisiera así... con miedo constante por tu ausencia.

A los 9 años decidiste hacerme una llave y me la colgaste al cuello, querías que me hiciera más independiente y que no sufriera si no te encontraba. Fue una buena terapia, pero no creas... si entraba en casa y no te veía salía al balcón y mis ojos no dejaban de buscarte... siempre lo pasaba mal aunque estuviera refugiada en nuestro hogar.

Me transmitías miedo por todo...por la oscuridad (ya que siempre me asustabas), por los bichos (porque a ti no te asustaban y los cogías con seguridad mientras me los enseñabas y al final hacías: uh!!! y yo me moría de miedo), por las enfermedades (porque yo pensaba que todas eran muy malas, como la que tu tenías y yo no me quería morir, no quería dejarte)...

Cuando papá se iba a trabajar a las 5.30 de la mañana esperaba ansiosa su partida para meterme contigo en la cama, me gustaba tanto sentir tu calor!!! y de fondo siempre tenías puesta la radio, flojito... casi ni se escuchaba... y a mi me encantaba... me sentía segura.

MIs primeros años de vida fueron siempre en compañia de mi hermano, sobre todo por las noches, me levantaba de mi cama y en silencio me metía en la suya y le pedía que me abrazara con fuerza porque tenía mucho miedo, pero que no te dijera nada a la mañana siguiente porque sino te enfadabas conmigo y me apagarías la luz...

Sabías lo que pasaba cada noche y nunca me dijiste nada, sabías que mi miedo era superior a cualquier otro temor y cedías ante mis peticiones... supongo que mi cara aterrorizada y mis ojos que se salían de las órbitas mientras no paraban de llorar te rompían los esquemas y te ablandaba tu frágil corazón.

Lo de la luz no servía para nada, yo siempre me imaginaba cosas raras y veía monstruos, caras raras, sombras... todavía aun sigo con ese miedo, no lo soporto, es lo único que me puede en esta vida.

Estuve durmiendo con mi hermano, creo que unos dos años, hasta que él un día dijo: hasta aquí...

Y yo me quería morir... pero claro, es que no cabíamos. Yo tendría unos 7 años y él ya contaba con casi 13... y la cama que era de 90!!!

Se que le dió mucha pena echarme de esa manera y sufrió mucho las noches siguientes cuando me escuchaba llorar... pero hizo bién, así no podía seguir... yo tenía que ser fuerte y afrontar mis miedos. A él nunca se lo tuve en cuenta. Para compensarme, cuando llegaba el fin de semana me venía a buscar a mi cama de buena mañana y me metía en la suya, me contaba cuentos, me explicaba quienes eran las chicas que había colgadas en la pared (Los Angeles de Charlie) y me enseñaba sus nombres reales y los de la serie.

Mi hermano me enseñó a apreciar la música, siempre estaba escuchando la radio, hacía mezclas con el cassette y luego me las enseñaba para que le diera mi opinión. A veces se encerraba en la habitación, pero yo  ponía mi orejita apoyada en la puerta y escuchaba como hacía que era el presentador de un programa musical...

Mi hermano era el mejor del mundo, el más listo, el que más sabía de música, el que más sabía de todo, pero era más débil que yo, muy tímido e introvertido.

A mi nunca nadie me ha pegado en la calle, pero a él... más de dos veces vino con la cabeza apedreada... si hubiese estado yo cerca... eso no habría pasado!!! , porque a pesar de ser más pequeña me hubiese agarrado como un gato al niño malo y le hubiese sacado las tiras...

Cuando tuve que ir al cole por primera vez fue lo peor... lloraba cada día, tenía 5 años y nunca me había separado de ti. El primer día fui contenta, pero al cabo de unas horas tuvieron que llamarte, no había manera de consolarme, estaba en una cárcel y tu no estabas para protegerme ni yo para protegerte a ti por si te pasaba algo... ¿por qué nos separaban?

Cada mañana me levantaba diciendo que me dolía algo, pero mis excusas no valían para nada, eras dura y sabías que era lo mejor para mi, pero yo no podía separarme... vomitaba algo líquido y amargo que salía de mis entrañas... cuando fui mayor supe lo que era.

Cada mañana te decía que no servía que fuese al colegio, los demás niños no sabían leer, pero yo si!!! era la única que sabía, tu te encargaste de enseñarme el invierno anterior, todas las tardes, sentadas en la mesa camilla, con las sallas de paño por encima de las piernas y con el brasero eléctrico. Me encantaba que me enseñaras tantas cosas y esperaba ansiosa a que llegara la tarde.... para que estuvieras a mi ladito, solas tu y yo...

Aprendía muy rápido y tu te sentías muy orgullosa. Entiendo tu orgullo... tu apenas pudiste ir al colegio, sabías lo justo... pero eras la mejor maestra, la que mejor me ha enseñado durante mis primeros 22 años...

Cuando a los 6 añitos me resigné y acepté lo que me tocaba no hubo marcha atrás... aprendí a vivir con tu ausencia, salió mi verdadero YO y me revelé... no te gustaban muchas cosas mías (o al menos eso es lo que me hacías entender), mis contestaciones, el que no te hiciera caso, el que me gustara estar con otras personas más que contigo, y a veces me hacías chantaje emocional diciéndome que estabas enferma y que a mi me daba igual... Como me dolía oir eso... lo último que quería era que te pasara algo.

Ahora entiendo muchas cosas... estabas celosa, y mi comportamiento era debido a la rabia por romper el cordón que nos unía. Mi cordón umbilical no lo cortaron el 12 de Marzo del 1972... lo cortaron  6 años después y que quieres que te diga... no pude entenderlo...

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

adriana

adriana dijo

esta chidisimo el mensaje para reflexionar, me hace pensar, y querer ser una mejor madre, gracias a dios no creo que mis hijos esten pasando por algo similar, porque a pesar de que tengo mi buen caracter de bruja, los se querer mucho, apapachar, proteger, cuidar y al mismo tiempo darles su espacio para que sean libres y autosuficientes

23 Enero 2010 | 12:06 AM

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