Recuerdos...

Me encantan las margaritas... Es la flor más sencilla y la que tuvo mayor significado en mi infancia. Los geranios también estaban presentes, el balcón de mi casa estaba plagado, de todos los colores y las vecinas envidiaban que fuesen tan frondosos, todo el mundo que pasaba por la calle miraba hacia arriba y halagaban a mi madre por su trabajo y tesón en el cuidado que les otorgaba... Siempre tuvo buena mano, no me dejó esa herencia!!! yo soy bastante mala para conservarlos... y la verdad es que le pongo ganas y paciencia, pero... no hay manera, al final por una cosa o por otra se acaban muriendo y dejan en mi una profunda decepción.
Cuando iba con mis amigas a pasear y veíamos un jardín siempre cogía una margarita blanca y empezaba el juego... me quiere... no me quiere... me quiere... no me quiere... y si me salía no me quiere... cogía otra hasta que conseguía mi objetivo... que me dijera que si, jejeje
Por aquel entonces (tendría 11 años) había un chico que se fijó en mi... yo no lo soportaba, me caía muy mal, lo veía presumido, creído... en definitiva, que no podía con él.
Con mucha paciencia por su parte hizo que al final me fijara en él y claro... mis preguntas a las margaritas iban dirigidas a su persona.
Mi madre se dió cuenta del tonteo pertinente... y me avisó: No quiero que tengas nada con ese crío eh??? Eres una mocosa... estudia que es lo que tienes que hacer... pero yo en mi pensamiento seguía con aquel "ron ron"...
Cuando mi madre estaba delante lo despreciaba, evitaba mirarlo y si lo hacía era con altanería. No quería que mi madre sospechara lo más mínimo y la verdad es que aquel chico debía quererme mucho porque no cesó durante los 5 años siguientes...
Nunca pasó nada con Pablo, y no porque no hubieran ganas, pero el miedo que me daba mi madre era mucho más grande que sentir un beso de sus labios...
Eramos críos, yo tenía 13 años y él 14. Nuestro amor seguía aflorando, pero claro... como le daba calabazas me rabiaba dándome celos con otras. Pensaba que así reaccionaría. Pero que vaaaaaa... mi madre era "omnipotente" en mi vida, y cuando me imaginaba que podía pasar algo entre nosotros siempre salía la figura de ella en mi mente y volvía a darle calabazas... pobrecillo...
Al final después de varios años de intento... yo empecé el instituto, conocí nuevas personas y me enamoré de la persona equivocada. Por cierto... a mi madre tampoco le gustaba... pero... me puse en mi sitio y dije: CON ESTE NO PODRÁS!!!
Ojalá le hubiese hecho caso... me salió el tiro por la culata y después de casi 6 años de noviazgo lo abandoné... era evidente que mi madre no se equivocaba y sabía que aquel chico no me iba a hacer feliz.
Las madre son muy listas... y las hijas muy desconfiadas y pensamos que lo sabemos todo... que las madres solo quieren fastidiarnos... pero bueno, de todas formas equivocarse hace que aprendas y evites situaciones en la que algo parecido te pueda volver a pasar.
Una de mis penas es que no pudo ver ese abandono... murió antes, y su muerte hizo que me diera cuenta del personaje que tenía a mi lado. Es una pena... si!!! Tener que morirse un ser tan querido para que abras los ojos... que triste...
Poco después conocí a mi marido : MARAVILLOSOOOOOOOO!!!
Es la mejor persona del mundo... cariñoso, atento, sensible, especial... mi familia lo adora, yo diría que incluso más que a mí, jejeje... y a alguna de mis primas estoy segura que les hubiese gustado encontrar un "clo" , pero que lástima... ÉL ES ÚNICO.
Cuando lo conocí pensé que mi madre me había enviado un ángel del cielo... todavía lo sigo pensando.
Gracias Mami!!!





Azazel dijo
A mi no se me dan mal los geranios...la maldita mariposa africana es la
que me tiene frito....
Una sonrisa floral
9 Julio 2009 | 03:50 PM